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miércoles, 22 de abril de 2009

Como triunfar en la vida



Desde inicio de la humanidad a l día de hoy, viene aumentando considerablemente el ritmo de la vida. “La lucha por vivir mejor es cada vez más dura” y el ajetreo para satisfacer el ansia del apetito desordenado que nos doblega es incesante. La incertidumbre del mañana y la dureza de los acontecimientos nos desconciertan hasta llevarnos a buscar placeres inmediatos aunque sea un poco desmoralizante, por esto llevamos a veces un modo de vida estúpido e impersonal.

Cuantas personas llegan finalizado el día a casa fatigado, con la desilusión de ver el derrumbe de sus ideales, sin forma de saborear el gozo de comodidades en su modesto hogar? Entonces es el momento de sentir la envidia por aquellos que han logrado por su voluntad, esfuerzo y perseverancia destacarse como vencedores y lograr el objetivo propuesto: mejorar su calidad de vida. Que suerte tienen! Dirán algunos y los amargados tal vez exclamarán: advenedizos! Los verdaderos grandes hombres lo fueron tan solo por “la fuerza de su genio”.Shakespeare, Pasteur y otros fueron dotados de grandes virtudes, pero no es menos cierto que si lograron escalar hacia la cima del poder, de la gloria y la riqueza fue porque supieron encausar y desarrollar sus facultades naturales metódicamente.
No quiero ser necia pretendiendo ser uno de estos, pero al menos no puedo menospreciarme, tratando de aprovechar al máximo nuestras habilidades y destrezas y esperar por lo pronto resultados positivos, seguro de lo que somos capaces, lo que valemos y demostrar así nuestro poder.

No es raro ver como nos exaltamos con las proezas y las nuevas hazañas de algunos deportistas por ejemplo. Lo que debe causar admiración no es el resultado que obtuvo, sino el esfuerzo y la energía que sostuvo para lograrlo. Toda persona normal que no padezca entorpecimiento físico podría lograrlo, solo con disciplina y entrenamientos perseverantes metódicos. La fuerza y la resistencia se adquieren; la velocidad y la destreza se aprenden. Es por esto que los grandes campeones con tenacidad llegan a la meta. Los ejercicios corporales le infunden cada día fuerza, agilidad para moverse mejor y con exactitud, haciéndolos cada vez mas competente a un esfuerzo prolongado.

Si no nos han preparado para la lucha de la vida, es preciso que nosotros mismos lo hagamos.
De la misma forma en que preparamos el cuerpo, debemos preparar el espíritu, haciéndole despierto, activo y vigoroso. Los ases de los negocios, de la política, del deporte, de la ciencia, de las artes, etc; son los verdaderos atletas del espíritu, que al igual que los del cuerpo logran fuerza, resistencia, velocidad y destreza, sometiendo sus facultades a severas disciplinas y con resolución han puesto en sus manos su autoeducación.
Desafortunadamente, es preciso aprender el combate de la vida, y los mejores hemos salido de la escuela con algunas armas: las que da la instrucción; pero no tenemos la técnica; no se nos ha educado. Montaigne decía: “mas vale cabeza equilibrada que muy llena”

A pesar de su gran esfuerzo y tanto deseo, ahora los maestros se han vista obligados a llenarnos el espíritu con materias de programas recargados, descuidando modelar la potencia del alma y a pesar de los sabios consejos de nuestros padres, vivimos completamente inermes y desamparados porque la mucha ciencia que hemos aprendido es de poca eficacia en la vida, si no se enseña a utilizarla en fines prácticos.

La vida se encarga de darnos algunas lecciones que a veces cuestan altos precios, la dura experiencia adquirida, es tanta la desilusión que faltan fuerzas para ponerle en práctica y en vez de adelantarnos a los acontecimientos, nos dejamos arrastrar por ellos. Hemos creado nuestro propio soporífero.
Constantemente estamos vigilando la salud de nuestro cuerpo sin embargo, para nada nos preocupa la del espíritu y el carácter, si tenemos en cuenta que son estos ajetreos de la vida moderna los que desgastan a pesar de que existen métodos de cultura para el desarrollo y agilidad del cuerpo, hay también métodos racionales de cultura mental para el sabio desarrollo de las facultades del alma. Todo el que sepa cultivar sus facultades nativas o innatas debe forzosamente triunfar. Pretender con todo ardor, pero honesta y lealmente, el triunfo no es egoísmo.

Es un deber para con nosotros mismos el aspirar a crearnos una situación; sobre todo es un deber con relación a la familia; para cuanto amamos y para con la patria, cuya prosperidad se debe al esfuerzo de todos sus hijos. Sin embargo las experiencias y conclusiones de una ciencia: la psicología experimental puede definirnos algunas normas de conducta que si las ponemos en práctica nos ayudarán a un mejor modo de vida.

2 comentarios:

  1. excelente porque nos muestra coasa del vivir diario, desde tiempos remotos que es muy importante trunfar en la vida para sentirnos realizodos como personas y como seres humano.
    ya que con esto vemos realizado nuestra esferzo y dedicacion

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  2. este es el tema escogido por mi grupo. deisy hernandez cantero y loida rios

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